Reinaugurado Monumento a los Funcionarios Caídos en Cumplimiento del Deber

En el edificio “Comisario general Luis Monroy”

Dos funcionarios fueron ascendidos post morten y condecorados.

El Monumento a los Funcionarios Caídos en el Cumplimiento del Deber fue reinaugurado por la directiva del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, en la nueva sede que el organismo tiene en San Agustín, bautizada con el nombre del comisario general Luis Monroy, otro de los héroes asesinado por la delincuencia, cuando intentaba atrapar a un grupo de desadaptados.

El evento comenzó a las 10,42 minutos de la mañana, con la asistencia de la directiva del Cicpc y gran número de funcionarios de diversas jerarquías, así como los familiares de dos funcionarios que fueron asesinados a principios de enero, por sujetos que se hacían pasar como efectivos del Cicpc.

El acto

En primera fila estaba, como es natural, el director de la policía científica, comisario general Douglas Rico; el subdirector, comisario general Rubén Lugo; la secretaria general, comisario general Johany Caraballo; el asesor jurídico nacional, magister Franco Calderaro Fernández y el inspector general, comisario general Bladimir Flores.

Tras ellos, varios coordinadores, directores, jefes de divisiones y otras dependencias del Cicpc. Junto a estos estaba el comisario general Eleazar Cuotto Rendón, ex subdirector del CTPJ y el comisario general Alejandro Hernández, ex secretario general del CTPJ. Además Felix Avendaño, editor-director de la Revista Cicpc, Hernán Romero López, ex jefe de Relaciones interinstitucionales del Cicpc y Josmelith. Mientras lo hacían Martinez, reportera gráfica de la Revista Cicpc.

El evento comenzó con la lectura de un pensamiento del Libertador:

“Me vería como un hombre indigno, si fuere capaz de asegurar lo que no estoy cierto de cumplir”, extraído de la carta a su tío Juan Ribas, el 8 de octubre de 1812.

Leyeron un pensamiento del ex presidente Hugo Chávez Frías, comandante Supremo y Eterno de la Revolución Bolivariana.

“No es mi muerte lo que me preocupa, es la vida de mi pueblo, la paz de mi pueblo y el futuro de mi pueblo; eso si me preocupa. Ya mi vida no me interesa absolutamente nada, la he dado y la daré toda por el sueño de una Venezuela bella para los hijos, para los nietos y para todo este pueblo, que merece una patria digna. Eso si me interesa y eso si me preocupa”, dicho en el palacio de Miraflores el 16 de mayo de 2004.

Sonó el Himno Nacional de la República Bolivariana de Venezuela y el Himno del Cicpc, entonado por la Orquesta Sinfónica y Coros juveniles e infantiles Núcleo Cicpc, Fundación Musical Simón Bolívar.

El director del Cicpc hizo el despeje de cinta del monumento, acompañado por sus compañeros de directiva. Mientras lo hacían, el maestro de ceremonias leyó que el primer monumento a los funcionarios caídos fue inaugurado en 1994, en la Plaza Auyantepuy, frente al Instituto Universitario de Policía Científica, bajo la dirección del comisario general Víctor Amram y el subdirector académico, comisario general José Alberto Morales Gómez.

Hoy, 23 años después, el comisario general Douglas Rico, como director general nacional del Cicpc, inauguró otro, definitivo, en la sede central del organismo en San Agustín.

La bendición del monumento fue hecha por el presbítero Carlos Boully, capellán del Cicpc y rector de la Universidad Católica Santa Rosa.

Dijo que “ser funcionario es tan importante como ser abogado, periodista, arquitecto, gobernador …como cualquier ser humano. Los seres humanos tienen sentimientos y nosotros también”.

Agregó que “para muchos hombres, sufrir y morir, aunque sea por los demás por una causa noble, les parece un absurdo, porque piensan que con la muerte todo se acaba… Cristo con su muerte vence a la muerte e inaugura una nueva vida. La muerte de Jesús es esa semilla de resurrección que ha cambiado de signo la muerte y la vida”.

Seguidamente fue efectuada la colocación de la ofrenda floral ante el monumento y fue realizado un minuto de silencio en honor a la memoria de los héroes caidos.

Los músicos del Cicpc hicieron un redoble de tambores, para honrar a los funcionarios que entregaron sus almas en busca de la justicia.

 Palabras del comisario general Douglas Rico

El director del Cicpc saludó a los presentes y nombró “al comisario general Cuotto Rendón, al comisario general Alejandro Hernández, a Félix Avendaño y a Hernán Romero López, quienes siempre nos acompañan en todos los actos. Hoy cumpliendo con nuestra promesa, reinauguramos el muro en homenaje a todos los hombres y mujeres que han caído en actos de servicio. Aquellos que partieron de esta vida terrenal, cuyas almas están aquí”.

Dijo que realizarían el 20 de febrero el homenaje a dos funcionarios, que aunque no estaban de servicio “estaban en sus casas y atendieron el llamado del deber. Fueron engañados en su buena fe por delincuentes disfrazados de policías y no tuvieron tiempo de defenderse, con la mala suerte de que perdieron la vida”.

Explicó que no lo hicieron en el momento de su muerte, por algunos inconvenientes y por eso, escogieron el 20 de febrero, Día del Investigador del Crimen, para hacerle ese homenaje.

Ascenso Post morten

Las autoridades del Cicpc procedieron a ascender post morten al rango de inspector jefe a Gabriel Castillo y a inspector a Luis Arévalo, quienes fueron condecorados con la Orden Honor al Mérito del Cicpc en Primera Clase.

Como lo establece el protocolo, fue leída el acta que certificaba la realización del evento y los miembros de la directiva la firmaron, dando fe del acto.

La Orquesta Sinfónica hizo la interpretación de una pieza, que sirvió para mostrar sus condiciones como músicos y honrar la memoria de los héroes del Cicpc.

R: JOSMELITH MARTINEZ

F: JOSMELITH MARTINEZ

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