El sagrado recinto estuvo lleno de hombres y mujeres de la policía científica
Cada vez es mayor el número de funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas que acuden al encuentro con Dios que significan los oficios religiosos que se celebran en las distintas sedes del organismo.
Ponemos por ejemplo la Misa de Acción de Gracias que fue organizada para celebrar el décimo sexto aniversario del Cicpc, la cual se llevó a cabo en la Santa Iglesia Catedral de Caracas y fue oficiada por monseñor Adán Francisco Terán, vicario general de la Arquidiócesis de Caracas.
Ya estaba repleta de miembros de la gran familia del Cicpc, cuando hizo su entrada el director del Cicpc, comisario general Douglas Rico, acompañado del subdirector, comisario general Rubén Lugo; y el jefe de la Coordinación Nacional de Investigaciones Penales, comisario general Anixo Salaverría.
Ya habían entrado el inspector general, comisario general Bladimir Flores; la secretaria general, comisario general Josefina Johany Caraballo y el asesor jurídico nacional, comisario general Gervacio Vera Marrero.
También el coordinador Nacional de Apoyo Administrativo, comisario jefe Juan Carmona; el coordinador Nacional de Recursos Humanos, comisario general Derwin Dumont; el asistente policial del director general, comisario general Carlos Gárate; la asesora jurídica de la Dirección General Nacional, abogada Milangela Osuna; el jefe de Redip Capital, comisario general Juan Peñaloza y el director de la Academia del Cicpc, comisario general Jhonny Salazar, así como numerosos gerentes de la policía científica, entre estos la comisario general Jenny Vallenilla, coordinadora del Centro de Formación Dr. Raúl Ramírez Pinto y la arquitecto Cintia Contreras, jefe de la Dirección de Infraestructura.
Monseñor Terán dio la bienvenida a la directiva y demás feligreses y dijo que le llenaba de alegría que los integrantes del Cicpc escogieran esa iglesia para celebrar el aniversario de la policía científica. A un costado de la basílica estaba, como siempre la vocalista de temas religiosos Roxana Salazar, acompañada por el guitarrista Manuel Doroago. Juntos empezaron a entonar cánticos a Dios.
Tras reconocer los pecados cometidos, el funcionario Abraham Reyes hizo la Primera Lectura y el Salmo Responsorial, mientras sonaban los cánticos religiosos en la voz de Roxana Salazar.
Monseñor Terán se observaba a gusto, contento de tener allí a la familia del Cicpc.
Un grupo de funcionarias leyó las peticiones, entre las cuales predominaban solicitudes al padre celestial por la salud y protección de la directiva y el resto de los miembros de la policía científica. Así como por la paz de Venezuela y toda su gente.
Luego se realizó el acto de las ofrendas, es decir la luz, el pan y vino, las frutas, la Biblia, el rosario, la Bandera de la República Bolivariana de Venezuela y el Estandarte del Cicpc.
El oficiante rememoró el sacrificio de Jesús y en un momento del mismo, sonaron los acordes del Himno Nacional, en los instrumentos de la Banda Marcial del Cuerpo de Bomberos del Distrito Capital.
Un numeroso grupo de feligreses se puso en cola para aceptar el cuerpo y la sangre de Jesucristo por medio de la hostia santificada.
Monseñor Adán Francisco Terán dijo “dense fraternalmente la paz” y el momento fue realmente emotivo, pues todos se abrazaron y estrecharon sus manos, como símbolo de hermandad, de paz.
El prelado volvió a indicar que le parecía muy bueno que la gente del Cicpc, luchadora por la paz y la tranquilidad del pueblo venezolano estuviera reunida en la Catedral de Caracas y pidió para todos larga vida, para continuar su trabajo tan importante para la salud del país.
Finalmente expresó: “podéis quedar en paz” y así dio por concluida la Misa de Acción de Gracias por el XVI aniversario del Cicpc.
R: REVISTA CICPC

