Hoy, Miércoles Santo, conmemoramos una de las advocaciones más queridas y veneradas de Venezuela: El Nazareno de San Pablo. Esta imponente escultura del siglo XVII, atribuida a Felipe de Ribas y tallada en pino de Flandes, recorre las calles en procesión desde su hogar en la Basílica de Santa Teresa, uniendo a multitudes en oración y gratitud.
Conocido cariñosamente como «El Limonero del Señor», por el milagro que se le atribuye durante una epidemia de peste al rozar un limonero, El Nazareno es mucho más que una imagen; es un símbolo de esperanza, resistencia y la profunda conexión de nuestro pueblo con su fe. Representa la séptima estación del Viacrucis, el sufrimiento de Cristo camino al Calvario, un dolor que resuena con los desafíos que, como sociedad, enfrentamos día a día.
Desde @RevistaCicpc, nos unimos al sentimiento de devoción de todos los venezolanos en este día tan especial. Que la figura del Nazareno nos inspire a seguir sirviendo a nuestro país con dedicación, justicia y solidaridad. Una obra que trasciende lo religioso para convertirse en parte fundamental de la identidad de nuestra querida Caracas y de toda Venezuela.
Invitamos a todos a compartir sus oraciones y momentos de devoción.

